Dormir en un faro en Europa: escapadas únicas entre acantilados, islas y mar abierto
Fecha: 22 de septiembre de 2020 – Actualizado: 23 de abril de 2026
Pasar la noche en un faro sigue siendo una de las experiencias más especiales que puede ofrecer una escapada costera. De Croacia a Irlanda, esta ruta por Europa reúne alojamientos con historia, vistas privilegiadas y varios cambios que actualizan el mapa de los faros donde todavía se puede dormir.
En el número anterior de nuestra revista hicimos un recorrido por los faros más emblemáticos de España, en los que comer o dormir se convierte en toda una aventura.
Ahora seguimos nuestro viaje por los faros más bonitos de Europa y, aunque son muchos los que se reparten por todo el continente, esta es nuestra selección. Algunos mantienen el alojamiento activo, mientras que otros han cambiado con el paso del tiempo.
Texto: Sensación del Noroeste
Imágenes: Corsewall Lighthouse, Ryvingen Lighthouse, Faro de Roter Sand y Pixabay

Los faros de Croacia
Faro de Savudrija, península de Istria
Situado en el extremo más occidental de Croacia, entre Italia y Eslovenia, Savudrija sigue siendo el faro activo más antiguo del Adriático. Entró en funcionamiento en 1818, mide 36 metros y continúa siendo uno de los grandes símbolos de la costa de Istria.
Faro de Palagruža, región de Split
Ubicado en una isla remota en medio del mar Adriático, Palagruža mantiene intacto su carácter de escapada apartada del mundo. El faro sigue formando parte de la oferta de alojamiento vinculada al turismo de aislamiento y aventura, en un enclave pensado para quienes buscan silencio, mar abierto y desconexión.
Faro de Struga, región de Dubrovnik
Se encuentra al sur de la isla de Lastovo, junto a la entrada de la bahía de Skrivena Luka. Se puede llegar a la isla en ferry o catamarán. Construido en 1839, el faro se levanta a 70 metros de altura, al borde de un acantilado con vistas al mar abierto, y permanece abierto todo el año. Cuenta con cuatro apartamentos y una capacidad total para 14 personas.

Faro de Harlingen (Holanda)
En el centro de Harlingen, este faro convertido en alojamiento mantiene una de las propuestas más curiosas del viaje. La estancia se reparte en tres plantas de uso exclusivo, desde la zona de baño hasta la parte superior bajo la cúpula original. Hoy funciona como una escapada para dos huéspedes, con vistas panorámicas sobre la ciudad y el mar, y con cesta de desayuno entregada cada mañana.
Faro de Ryvingen (Noruega)
Sin grandes lujos, pero no menos impresionante, el faro de Ryvingen se encuentra en una isla situada a siete kilómetros al sureste de Mandal. Sigue siendo el faro más meridional de Noruega y una referencia para el tráfico marítimo del extremo sur del país. En la actualidad ofrece 25 plazas repartidas entre cinco habitaciones del edificio principal y el anexo Slettingen.

Faro de Roter Sand (Alemania)
El faro de Roter Sand sigue siendo uno de los grandes hitos marítimos de la costa norte de Alemania. Fue terminado en 1885, dejó de prestar servicio en 1964 y hoy atraviesa una nueva etapa: ya no admite pernoctaciones por motivos de seguridad. Además, el proceso para garantizar su conservación pasa por la búsqueda de un nuevo emplazamiento, con Fedderwardersiel como ubicación prioritaria y pendiente de los siguientes trámites administrativos.

Corsewall Lighthouse (Escocia)
Situado en el norte de Galloway, este faro sigue siendo una buena base para explorar Dumfries y Ayrshire. El edificio fue construido en 1817 por Robert Stevenson, continúa operativo y las antiguas dependencias de los fareros fueron rehabilitadas como hotel en los años noventa. https://www.lighthousehotel.co.uk/aboutus
Le Phare de Kerbel (Francia)
Ubicado en Riantec, en las afueras de Port-Louis, este faro mantiene intacto su atractivo. Es el único faro de Francia habitable en su parte superior, con un estudio situado a 25 metros de altura y una vista panorámica de 360 grados. A eso se suman piscina, sauna y jardín, lo que convierte la estancia en una de las más singulares de la costa bretona.

Faro de Bengtskär (golfo de Finlandia)
Bengtskär sigue siendo una de las experiencias más especiales del norte de Europa. Se presenta como el faro más alto de los países nórdicos y como el destino turístico habitado más meridional de Finlandia. Además, permite pasar la noche en el propio edificio, donde hoy hay siete habitaciones y 25 camas, con sauna y opción de paquete completo con comidas.
Faro de Kylmäpihlaja (Finlandia)
Construido entre 1952 y 1953, este faro sigue siendo uno de los pocos de Finlandia con habitaciones en la torre. En la actualidad dispone de 15 habitaciones, restaurante para 70 comensales, cafetería de playa, tres saunas, bañera exterior y servicio de alojamiento en ocho cabañas panorámicas junto al mar.

Faro de Capo Spartivento (Cerdeña)
La linterna de este faro sigue iluminando la costa sur de Cerdeña y hoy funciona como un hotel exclusivo de cinco estrellas. El complejo se encuentra en una zona natural protegida y apuesta por una estancia muy privada, con terrazas frente al mar, piscinas infinitas, jacuzzis y espacios pensados para una experiencia a medida.
Pater Noster (Suecia)
En la costa oeste de Suecia, Pater Noster se ha consolidado como una de las incorporaciones más atractivas a esta ruta. El antiguo alojamiento del farero, levantado en 1868 en la isla de Hamneskär, funciona hoy como hotel boutique con nueve habitaciones y capacidad para 22 huéspedes. La estancia incluye alojamiento, pensión completa y traslado en barco de ida y vuelta, en un entorno donde el mar y el viento siguen marcando el paisaje.

Wicklow Head Lighthouse (Irlanda)
Irlanda también merece un hueco en esta selección. En Wicklow Head Lighthouse, en Dunbur Head, la estancia se realiza en la propia torre, en un enclave cuya historia arranca en 1781. El alojamiento tiene capacidad para cuatro personas, exige una reserva mínima de dos noches y permanece abierto todo el año. Uno de sus rasgos más llamativos es la subida por el interior de la torre, con 109 escalones hasta la cocina, lo que convierte la experiencia en una escapada tan panorámica como poco convencional.
Galley Head (Irlanda)
También en Irlanda, Galley Head suma otra parada interesante para quienes buscan una escapada frente al Atlántico. El alojamiento se reparte en dos antiguas casas de torreros restauradas, cada una para cuatro personas. La estancia exige un mínimo de dos noches y el conjunto permanece abierto todo el año, lo que refuerza el papel de Irlanda como uno de los destinos más sólidos para dormir en un faro.
Dormir en un faro en Europa sigue siendo una rareza posible, pero el mapa ya no es exactamente el mismo que hace unos años. Algunos nombres clásicos se mantienen, otros han cambiado y nuevas incorporaciones, como Pater Noster o los faros irlandeses de Wicklow Head y Galley Head, amplían hoy una ruta que mezcla paisaje, aislamiento e historia marítima.


























