Septiembre 26, 2021

    ¿Te cuidarás este verano? Destacado

    Tras el confinamiento y los excesos del verano, el incremento de kilos puede ser muy superior a los esperados causando posibles problemas de salud.
    Te desvelamos los riesgos y aliados para tener un verano de 10.

    Texto cedido por Nutrium, Centro de Nutrición y Estética

    Llega el verano, el buen tiempo, las terrazas, los chiringuitos y la manga corta. 

    Ha pasado mucho tiempo desde la última vez que te pusiste las chanclas y ropa ligera, es probable que mucho más que en otras ocasiones, debido a que el 2020 fue un año complicado para disfrutar de las vacaciones. 

    La pandemia o simplemente el invierno, han podido hacer estragos en tu cuerpo, quizá estés con unos kilos de más, o lo contrario, la falta de apetito por todo lo ocurrido te haya afectado reduciendo tu peso corporal. Puede darse la circunstancia de que hayas estado cuidándote durante los últimos meses y te encuentres estupendamente, enhorabuena. 

    Estés en el punto en el que te estés, lo que es evidente, es que no debes descuidarte durante el verano; quizá sean unos pocos días pero nuestros hábitos alimentarios durante la época estival pueden influir negativamente en tu salud (no sólo en tu peso corporal) y tratar de recuperar la rutina a la vuelta, o comenzar una dieta, será realmente difícil, cada año más… 

    Dejemos de lado el físico e incluso nuestro estado de salud y pensemos en cómo queremos pasar los días de playa y piscina, ¿con pesadez, hinchazón, malestar… o con una energía y ligereza que sumen puntos positivos en nuestro disfrute vacacional?

    Te he dado motivos suficientes para intentar cuidarte este verano, sin grandes restricciones calóricas, sin sufrir castigos dietéticos, sin renunciar a tus caprichos, pero con un poco de control y conciencia, realizando pequeñas conductas que favorezcan nuestro bienestar y no acaben con importantes consecuencias en la báscula.

    Para ello, vamos a considerar los hábitos que mejor influyen como aliados de nuestra salud y aquellos comportamientos que más van a perjudicar nuestro objetivo de mantenernos igual durante el verano: 

    Grandes peligros de las vacaciones: 

    En primer lugar el alcohol. Las bebidas alcohólicas aportan calorías vacías, es decir, “engordan” sin aportar nada más. A mayor graduación alcohólica, mayor es el aporte energético de la bebida. 

    Además, el alcohol suele provocar deshidratación y ésta se agrava más cuando además de ingerirlo, estamos desplazando el consumo de agua, por lo que es habitual que aparezcan los dolores de cabeza, malas digestiones, hinchazón, insolaciones y problemas gastrointestinales como diarreas, estreñimiento o incluso vómitos. Evita o reduce su consumo y si te tomas una cerveza o un vino, bebe más cantidad de agua para compensar la deshidratación.

    Los dulces y en general, todos aquellos alimentos con azúcar añadido. Parece que en vacaciones nos damos permiso para comer todos los dulces que no hemos tomado durante el año y entramos en una dinámica de azúcar en cantidades desmesuradas durante todo el verano. El azúcar procedente de postres, helados, refrescos… influye de forma nociva en nuestro organismo, produciendo alteraciones en la glucemia sanguínea y aumentando fácilmente la grasa corporal. 

    Si estás de vacaciones y te apetece disfrutar de un helado, no te prives, pero si tienes un postre que merece poco la pena en un restaurante o un bollo de poca calidad en un desayuno, déjalo pasar y prioriza aquello que merezca la pena.

    El pan no es un alimento insano y se puede consumir diariamente pero sí es importante que si comes fuera de casa no abuses del trozo (algunas veces gigantesco) que ponen en algunos restaurantes. Más de uno se come la cesta del pan antes de que el camarero sirva la comida y esto es una falta de control que debemos asumir.

    Snacks y grasas saturadas; si estás en el sur de vacaciones y quieres tomar un pescadito frito no voy a ser yo quien te diga que no lo hagas, pero sí te voy a recomendar que intentes evitar ciertos productos que nos ofrecen en terrazas, sobre todo a la hora del aperitivo, que aportan grasas saturadas, demasiada sal y calorías innecesarias. Estos alimentos son las patatas fritas y demás snacks de bolsa, los frutos secos y maíces fritos o los embutidos. A cambio, puedes tomar unos encurtidos en vinagre, conservas de pescado o frutos secos al natural. 

    Aliados dietéticos del verano: 

    Frutas: ya sabemos que las frutas son alimentos saludables, y no sólo eso, sino que deben estar presentes a diario en nuestra dieta. No las pierdas de vista durante el verano porque te van a aportar muchos beneficios. La fruta es rica en fibra y por tanto, tiene efecto saciante, te calmará el apetito en la piscina o dando un paseo entre horas. También son ricas en agua, lo que favorece la hidratación. Aportan pocas calorías y si las tomas frías, refrescan en momentos muy calurosos.

    El agua debe ser la bebida por excelencia, aunque tomemos algún refresco o bebida alcohólica (la recomendación es evitarlo) el agua tiene que ser nuestra fuente de hidratación principal. Una buena hidratación favorece el bienestar general, ayuda a controlar bien el apetito, favorece el tránsito intestinal, evita dolores de cabeza, hinchazón de piernas… ten siempre agua fresca a mano durante las vacaciones.

    Si hacemos un poco de ejercicio físico en verano, nuestro cuerpo lo va a agradecer… No es necesario que te apuntes a un gimnasio o salgas a correr a las 7:00h, basta con que cada día camines 30min a paso ligero, nades, subas escaleras, alquiles una bici… un poco de actividad física te ayudará a gastar calorías, regular el hambre y descansar mejor, hay tiempo para todo. 

    Si mantienes un poco de control con los peligros mencionados anteriormente y prestas atención a pequeñas conductas que favorecen tu estado de salud y corporal, los resultados al final del verano serán muy gratificantes. 

    Por supuesto, no debemos olvidarnos de lo más importante, descansar, desconectar y disfrutar. Cuando nuestro cuerpo se mantiene relajado, responde mejor a unos buenos hábitos y nuestro sistema hormonal presenta menos alteraciones. 

    Come bien, disfruta cuidándote y respeta tu cuerpo, seguirá siendo el único que tienes acabadas las vacaciones.

    Paula Fernández Giménez
    Dietista-Nutricionista de Nutrium

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